Exhibir a quienes nos vigilaban

Exhibir a quienes nos vigilaban.

Por estos días, una amplia representación de la sociedad civil y la oposición cubanas ha sido invitada a Polonia. El programa ha incluido una extensa gama de actividades, entre ellas, la visita a una cárcel, al palacio de Gobierno, reuniones con importantes figuras políticas, debates y conferencias.

Lo que más me ha impactado fue entrar a los archivos de la Seguridad del Estado comunista polaca. Tal grado de paranoia y meticulosidad solo lo había visto en películas, como el clásico “La vida de los otros”.

Pero esta vez fue distinto. Nos encontramos frente a frente con 90 kilómetros de documentos, cientos de miles de actas, tarjetas operativas, fotos, cintas de video, perfiles personales, información sobre colaboradores y personas vigiladas.

Estos archivos demuestran que en todos las colonias comunistas de Rusia existieron similares órganos represivos que se convirtieron en las instituciones más grandes y sofisticadas de su tiempo. La vigilancia y la represión del pensamiento fue la actividad a la que esos países dedicaron más recursos.

El Instituto de la Memoria Nacional lidera las investigaciones para depurar las responsabilidades en miles de crímenes cometidos por la Seguridad del Estado contra ciudadanos polacos, siempre bajo las directrices de la tristemente célebre KGB soviética.

La información que guardan estos documentos aún hoy puede ser vital para muchas personas que aspiran a ocupar un cargo público, ya que las nuevas instituciones democráticas suelen pedir a los encargados del Archivo que investiguen si en el pasado tal o tal persona colaboró con la Seguridad del Estado.

Documentos destruidos por la Seguridad del Estado. (14ymedio)
Documentos destruidos por la Seguridad del Estado. (14ymedio)

Los documentos también revelan que prácticamente nadie escapaba a la vigilancia de la Seguridad. Curas, artistas, intelectuales, diplomáticos, dueños de negocios, todos los extranjeros y hasta los propios líderes comunistas eran espiados. Con ese fin usaban las técnicas más avanzadas de la época, como máquinas a vapor para despegar cartas y luego sellarlas nuevamente, micrófonos dentro de las viviendas, cámaras ocultas y seguimientos personales, entre otros.

Hasta el propio Fidel Castro tenía su carpeta en los archivos de la Seguridad del Estado polaca

Hasta el propio Fidel Castro tenía su carpeta en los archivos de la Seguridad del Estado polaca, aun cuando era muy estrecha la cooperación entre todos los órganos represivos del bloque soviético, incluyendo a Cuba.

A pesar de toda esa maquinaria mafiosa y aparentemente infalible, los pueblos supieron encontrar su camino y librarse de tanta aberración enfermiza y, en la mayoría de los casos, emprendieron el camino hacia el verdadero desarrollo, con base fundamental en el Estado de derecho y en una política abierta y democrática.

Atrás quedaron los días grises dominados por el miedo y la tristeza para dar paso a una multitud de colores en las plazas de ciudades como Varsovia o Cracovia, convertidas en referentes de crecimiento y superación constantes.

Estoy absolutamente convencido de que un día no muy lejano le mostraremos a delegaciones de todo el mundo los archivos y las instalaciones de la Seguridad del Estado en Cuba. Funcionarios y colaboradores del aparato represivo quedarán como reyes desnudos frente a la mirada atónita de las nuevas generaciones, formadas en el pluralismo y el respeto a los demás para reconstruir la nación.

Helicóptero fumiga sobre municipio Cerro en la Habana.

Este vídeo lo hice hace unos días, con el teléfono, desde mi techo en el Cerro. Muestra un helicóptero fumigando encima de nuestras cabezas. Se nota que el gobierno está muy tenso con lo de las epidemias. Y esta parte de la Habana es catedral de la contaminación y las lomas de basuras… Aunque también habría que ver si respirar esos químicos de verdad no trae consecuencias…

Ing. Eliécer Ávila Cicilia

eMail:  somosmascuba@gmail.com

  • Tel: +53 5 236 2995
  • Dir: Esperanza 165, e/ San Quintín y San Gabriel, Cerro, La Habana, Cuba. CP. 10600.

Las conversaciones con representantes de la sociedad civil de Cuba.

MAR_0057El 20 de octubre, el subsecretario de Estado Leszek Soczewica se reunió en Varsovia con representantes de la sociedad civil cubana, con quien abordó las experiencias de transformación política y económica de Polonia.Los cubanos han llegado a Polonia para participar en el Diálogo de Varsovia para la Democracia. También asistirán al taller “Veinticinco Años de Cambio Democrático en Polonia: un escenario posible para Cuba”, que está organizado bajo los auspicios del Instituto Lech Walesa.

MAR_0109“Polonia concede gran importancia a la lucha por la libertad, la dignidad y la democracia, una lucha que culminó con la Mesa Redonda de compromiso hace 25 años”, dijo el viceministro Soczewica periodistas, abogados, sindicalistas y activistas de la comunidad independiente en la reunión. Entre los invitados que visitan Polonia son Dagoberto Valdés, nominado para el Premio de Solidaridad Lech Walesa, y Yoani Sánchez, el ganador de muchos premios internacionales de libertad de discurso y el invitado de honor de Diálogo Varsovia de este año para la Democracia.

MAR_0079 copy“Nuestro país ha participado activamente en el debate internacional sobre la democratización. Estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia con los cubanos “, añadió el jefe adjunto de la diplomacia polaca. El viceministro Soczewica refirió a los logros de democratización polacos: actividades en el marco de la Comunidad de las Democracias, iniciando la creación de la Fundación Europea para la Democracia, y la configuración del Premio Solidaridad Lech Walesa. El viceministro de Relaciones Exteriores aseguró a sus interlocutores de que Polonia respalda todas las iniciativas internacionales para mejorar la situación de los derechos humanos en Cuba. También hizo hincapié en que nuestro país realiza los máximos esfuerzos para desarrollar la cooperación económica, científica y cultural con La Habana.

“Operación” Caldosa

Operación caldosa

En la semana del 6 al 12 de octubre, varios muchachos de SOMOS + planeábamos algo que para la Seguridad del Estado era terrible. Llevábamos días procurando fijar fecha y hora, sorteando el espionaje que ellos tienen sobre todo sin ser acusados por nadie de violar nuestra privacidad: son  “los que mandan y tienen el poder”.  Tomamos la decisión de comunicarnos personalmente para que no rastrearan las llamadas. Pero como debíamos informarle por teléfono a un miembro del movimiento que vive en Jobabo, era evidente que se enterarían.

El viernes 10 de octubre, a solo un día de la “operación”, me llama Pedro desde Jobabo y me dice que lo habían citado para el día siguiente a una estación de la PNR y esa misma mañana me  visita un Mayor de la SE. Así transcurrió la conversación:

SE: Debes ir mañana a inmigración para analizar un error de tu pasaporte.

Hanner: ¿No puede ser el lunes?

SE: No, tiene que ser mañana.

Pensé: ¡Caramba, qué casualidad! En agosto pasado, un día antes de viajar a La Habana, un inspector integral me informa que al día siguiente tenía que estar en mi casa para ver los papeles de mi negocio. Esta vez no es casualidad.

Como nosotros somos jóvenes con dignidad y con un expediente más blanco que una hoja de papel, me presenté a la cita. Con estos percances decidimos llamar por nuestros celulares, y comunicar a los demás que la operación iba, a pesar de estas citaciones. Luego de estas llamadas citaron a otros.  Por la tarde mandamos un mensaje diciendo que ya dábamos por cancelada la acción a raíz de las citaciones de algunos de los miembros para por la noche, bien tarde, enviar otro mensaje de que sí le daríamos marcha a todo.

Siendo las 6:00 am me llama Roilán: -Oye cancelado el cumpleaños. Frente a mi casa hay un carro con agentes de la seguridad y un policía. Han llamado a Pedro y se encuentra en la misma situación. Me asomé a mi balcón y vi que a mí también me habían cuidado el sueño. Frente a mi edificio había un carro rojo, chapa particular, lleno de oficiales.

Nadie puede impedir que una persona salga de su casa y camine por las calles de su barrio, así que le pasé un mensaje a Roilán: Yo pienso que deberían venir a mi casa, dale, los espero… En 20 minutos estábamos reunidos. Nos comentó  Roilán que un señor lo llamo y entablaron una conversación donde le decía que sabía lo que íbamos hacer y nuestro hermano le explicó sobre lo que nosotros hacíamos y cual era nuestra idea en el movimiento.

El caso fue que luego de vernos por  varios  minutos esa mañana, los muchachos partieron rumbo al lugar donde se produciría la operación, yo cumplí con mi cita a las 10:00am y sobre la 1:00 pm pude tomar un camión rumbo al Yarey de Vázquez, casa natal de Eliécer Ávila.

Pasamos un día agradable, nos divertimos de manera sana, nos sentimos como si la casa y su familia formara parte de la nuestra y al final pudimos cumplir nuestra operación: una rica caldosa cubana con carne de puerco como decimos acá en las Tunas, plátano macho, yuca, calabaza y muchos condimentos. Escuchamos  música, comimos guayabas frescas de la mata a la boca. En fin, una tarde estupenda.

Nos resultó gracioso como estos señores se molestaron en levantarse temprano, interrumpir su sueños y ejecutar tal despliegue para, simplemente, vigilar a jóvenes con principios que iban a pasar una tarde de campo como le gustaría a muchos cubanos que hoy no están en la isla por culpa de mi gobierno que los obligó a hacer sus vidas en otras tierras.

¿Qué pensaron ellos? ¿Que íbamos a poner una bomba? Nosotros nos caracterizamos por ser un movimiento social pacífico, no violento. En mi Cuba hay muchos cubanos que quieren verla hermosa, libre y camino al desarrollo. Si por  querer ver mi isla bella, luchar porque la familia cubana sea una sola y no tengan que emigrar a otras tierras para ser libres, si por querer todas esas cosas me encarcelarían, pues creo que cumpliré una sanción de cadena perpetua.

Cuando usted tiene la verdad y la razón en la mano, usted es libre. Nosotros somos libres.

Al final, fue un éxito la “OPERACIÓN” CALDOSA.

Lic. Hanner Hechavarría Licea

Telf: +53 53137750

E -mail: hanner@nauta.cu

Hong Kong, fuente de inspiración

Marcha-los5_CYMIMA20141002_0007_13Vi las imágenes de la marcha de los estudiantes cubanos a favor de “los cinco” y en contra del “terrorismo” y la “subversión”. Telesur también se hizo eco de la noticia. Desconozco si otra televisora en el mundo abordaría el tema. De lo que sí estoy seguro es de que los participantes creyeron que estaban dando una muestra indiscutible de fortaleza, de principios y, posiblemente, de valor.

¿Qué sacó el pueblo de semejante audacia? Nada. Bueno si, muchos gastos.

En contraste con esta noticia, veo lo que está pasando en Hong Kong. Una de las ciudades más dinámicas económicamente, donde miles de estudiantes han logrado movilizar el apoyo de grandes sectores populares para exigir la elección de sus gobernantes locales al sufragio universal. El Gobierno central, en Pekín, se opone.

Comparemos estas dos situaciones, que se desarrollan ambas en territorios comunistas.

Unos toman las calles para pedir más democracia y el respeto a la capacidad ciudadana de elegir a sus representantes, enfrentándose a las fuerzas gubernamentales que pretenden impedírselo. Otros, los de aquí, acuden cómodamente en guaguas, con merienda incluida, pulóver y cuanto aseguramiento el Gobierno cubano les proporcione. Todo para hacer gala de una guapería orientada y dirigida por una agenda que nada tiene que ver con las demandas estudiantiles o sociales del país.

Los estudiantes en Hong Kong se las arreglan usando aplicaciones que burlan la censura del Estado para comunicarse entre ellos cuando los privan de Internet. Los estudiantes cubanos usan potentes megáfonos para gritar ¡vivas! a los que no les permiten tener acceso a Internet.

El desinterés de las universidades cubanas por el estado de la nación no para de sorprenderme

El desinterés de las universidades cubanas por el estado de la nación no para de sorprenderme. Si no son los jóvenes, con mayor salud y energía, los que defienden a nuestros ancianos, a nuestros pobres, a nuestros obreros y a nosotros mismos, ¿quién lo va a hacer? ¿El Estado? ¿La burocracia? ¿Los causantes de los problemas?

¿Qué valor tiene una marcha que olvida que vivimos en un país sin la más mínima libertad de prensa? Donde los trabajadores no pueden ni comer adecuadamente con el salario que reciben. Y donde la capital se está derrumbando. ¿Qué respeto puede inspirar un movimiento juvenil y universitario que no es capaz de defenderse a sí mismo para reconquistar su autonomía y su libertad?

Está claro que estas marchas no se hacen a iniciativa de los estudiantes. Debemos incluso reconocer que muchos de los que leerán este artículo, y el propio autor, asistimos alguna vez a marchas parecidas. Por romper el aburrimiento de la rutina de las clases. Por nadar sobre la ola que todos dicen que es correcta. O simplemente por salir gratis a conocer un poco más de La Habana. Cuando crecimos un poco y salimos de la burbuja ideológica en la que han convertido a nuestros campus universitarios, la realidad nos golpea con mucha fuerza en plena cara. Nos damos cuenta de la extrema manipulación a la que fuimos sometidos para defender los intereses de una minoría acomodada en el poder por nosotros mismos. Y nos duele.

la extrema manipulación a la que fuimos sometidos para defender los intereses de una minoría acomodada en el poder

Puesto que nadie escarmienta por cabeza ajena, habrá que esperar a que tantos campeones olímpicos del entusiasmo se gradúen y tengan que sostener por ellos mismos un hogar en condición de ciudadanos y de trabajadores.

Para entonces será demasiado tarde. Ya nadie les pondrá guaguas ni merienda para que vayan a las plazas a expresar su inconformidad. De hecho, si lo hacen por su cuenta, descubrirán una mínima parte del sistema que no conocían, lo que aumentará sus frustraciones pero les aclarará mucho la mente.

Algunos decidirán irse de Cuba y cambiarán sin problemas el megáfono de gritar ¡viva! por el timón del carro cómodo que el enemigo ideológico les dejará comprar a cambio de su trabajo. Otros se conformarán con vivir de lo que puedan y andarán por ahí … a ver qué pasa. También existirán siempre los dispuestos a ocupar cargos, desde donde tendrán que convencer a la nueva masa de jóvenes y estudiantes para que marchen en contra del “enemigo histórico”. Será su contribución a la castración mental de las masas, paso imprescindible hacia la construcción del hombre nuevo. Estos son los peores.

Así y todo tengo la convicción de que este ciclo de indefensión popular y de engaño no puede ser eterno. Siento que cada vez somos más los que en cada rincón de este país, incluyendo las universidades, sentimos la responsabilidad de contribuir al cambio profundo y vital que necesitamos. Solo nos falta ponernos de acuerdo como lo están haciendo los manifestantes de Hong Kong con una madurez encomiable.