Lecciones de una muerte no anunciada

efe-jorge-luis-sierra-despidos-ministros-cubaHace ya poco más de una semana y aún no ha sido anunciado. La “lamentable” noticia ha recorrido la Isla de boca en boca, en comentarios de pasillos, en una que otra cuenta en las redes sociales, pero en la vía oficial no, no se ha dicho. Ni siquiera una escueta nota en alguno de los periódicos de tirada nacional, ni siquiera en la radio y la televisión nacionales como boletín informativo. Jorge Luis Sierra Cruz, otrora miembro del Buró Político y vicepresidente del Gobierno, falleció en La Habana, llevándose consigo una gran verdad: Aquel que una vez se equivocó en el reino de los comunistas no vuelve a ser persona, su nombre es borrado del “Libro de la Vida” y ni siquiera es mencionado, aún después de muerto, no oficialmente.

Cuentan que la noticia llegó a Holguín, su tierra natal, en boca de sus familiares. Quien había sido dirigente de la Juventud, Primer Secretario del Partido en esa oriental provincia, luego Ministro de Transporte y Vicepresidente del Consejo de Ministros, estas tres últimas responsabilidades como integrante del selectivo Buro Político, fallecía como consecuencia de un infarto, mientras se recuperaba de una operación en la rodilla. Ya no era nadie importante. Por “errores cometidos en el desempeño de sus funciones” había sido destituido en 2010. Desde entonces, era Jefe de la Fábrica de Piezas de Repuesto de la Empresa Militar Industrial Emilio Bárcenas Pier. Era lo único que se sabía del “holguinero ilustre”, y se sabía, pero no oficialmente.

Cuando el actual primer vicepresidente del Estado y el Gobierno, Miguel Díaz-Canel, iniciaba el largo camino hacia su actual posición dentro de las estructuras del régimen, ya Sierra tenía terreno recorrido y contaba con el apoyo de la vieja guardia comunista, los militares y la nueva generación de dirigentes, que como él, aspiraban a formar parte del lógico relevo al frente de la dictadura. Hombre alto, siempre barbudo, de formación universitaria, que había transitado por los niveles de dirección partidistas y gubernamentales, Sierra despuntaba para ocupar las posiciones que hoy defienden a capa y espada Díaz-Canel o Marino Murillo y todos lo sabían. Él lo sabía. Pero un error lo enterró en un olvido que trasciende más allá de su muerte. Sus restos cremados recibieron real sepultura y no ha sido anunciado, no oficialmente.

Toda muerte trae consigo tristeza, para quienes lloran la ausencia. Pero es más triste aún, cuando llega acompañada del olvido voluntario, cuando pasa inadvertida ante los ojos de aquellos a quienes se les dio todo en la vida, de un plumazo te dejaron sin nada al primer error y ni siquiera luego de muerto te recuerdan, te rinden el homenaje que en vida prometieron, te ponen en el sitial de honor de la “Revolución” al leer, en voz del “compañero” de grandes bigotes, la Nota Oficial, anunciando el fallecimiento y con este, el sinnúmero de méritos ganados en vida, las mayores proezas jamás pensadas y realizadas, los grandes sacrificios y logros durante su trabajo. Sierra no lo tuvo, ni una flor, ni una oración de recordación. Murió, y aún no se ha anunciado, no oficialmente.

¿Qué sentimientos albergarán los familiares hacia los que “olvidaron”?¿Qué pasará por la mente de los que viven y saben que se pueden equivocar, pues es de humanos, y están seguros que correrán la misma “suerte” hasta después de fallecidos?¿Qué se puede esperar de quienes en las buenas están contigo y te suben y suben hasta dejarte caer cuando las cosas no van del todo bien, según ellos, y te lanzan a una estrepitosa caída hasta llegar a un abismo emocional y físico, donde te olvidan, obligan a que te olviden, logran que te olviden. Como dice el viejo refrán: Roma se come a sus hijos, y yo añado: Los comunistas cubanos olvidan a sus defenestrados, aún después de fallecidos, aunque todos sepan que han muerto, si bien no haya sido anunciado, no oficialmente.

H.A. Martínez Pérez

hanoiet@yahoo.es

Exhibir a quienes nos vigilaban

Exhibir a quienes nos vigilaban.

Por estos días, una amplia representación de la sociedad civil y la oposición cubanas ha sido invitada a Polonia. El programa ha incluido una extensa gama de actividades, entre ellas, la visita a una cárcel, al palacio de Gobierno, reuniones con importantes figuras políticas, debates y conferencias.

Lo que más me ha impactado fue entrar a los archivos de la Seguridad del Estado comunista polaca. Tal grado de paranoia y meticulosidad solo lo había visto en películas, como el clásico “La vida de los otros”.

Pero esta vez fue distinto. Nos encontramos frente a frente con 90 kilómetros de documentos, cientos de miles de actas, tarjetas operativas, fotos, cintas de video, perfiles personales, información sobre colaboradores y personas vigiladas.

Estos archivos demuestran que en todos las colonias comunistas de Rusia existieron similares órganos represivos que se convirtieron en las instituciones más grandes y sofisticadas de su tiempo. La vigilancia y la represión del pensamiento fue la actividad a la que esos países dedicaron más recursos.

El Instituto de la Memoria Nacional lidera las investigaciones para depurar las responsabilidades en miles de crímenes cometidos por la Seguridad del Estado contra ciudadanos polacos, siempre bajo las directrices de la tristemente célebre KGB soviética.

La información que guardan estos documentos aún hoy puede ser vital para muchas personas que aspiran a ocupar un cargo público, ya que las nuevas instituciones democráticas suelen pedir a los encargados del Archivo que investiguen si en el pasado tal o tal persona colaboró con la Seguridad del Estado.

Documentos destruidos por la Seguridad del Estado. (14ymedio)
Documentos destruidos por la Seguridad del Estado. (14ymedio)

Los documentos también revelan que prácticamente nadie escapaba a la vigilancia de la Seguridad. Curas, artistas, intelectuales, diplomáticos, dueños de negocios, todos los extranjeros y hasta los propios líderes comunistas eran espiados. Con ese fin usaban las técnicas más avanzadas de la época, como máquinas a vapor para despegar cartas y luego sellarlas nuevamente, micrófonos dentro de las viviendas, cámaras ocultas y seguimientos personales, entre otros.

Hasta el propio Fidel Castro tenía su carpeta en los archivos de la Seguridad del Estado polaca

Hasta el propio Fidel Castro tenía su carpeta en los archivos de la Seguridad del Estado polaca, aun cuando era muy estrecha la cooperación entre todos los órganos represivos del bloque soviético, incluyendo a Cuba.

A pesar de toda esa maquinaria mafiosa y aparentemente infalible, los pueblos supieron encontrar su camino y librarse de tanta aberración enfermiza y, en la mayoría de los casos, emprendieron el camino hacia el verdadero desarrollo, con base fundamental en el Estado de derecho y en una política abierta y democrática.

Atrás quedaron los días grises dominados por el miedo y la tristeza para dar paso a una multitud de colores en las plazas de ciudades como Varsovia o Cracovia, convertidas en referentes de crecimiento y superación constantes.

Estoy absolutamente convencido de que un día no muy lejano le mostraremos a delegaciones de todo el mundo los archivos y las instalaciones de la Seguridad del Estado en Cuba. Funcionarios y colaboradores del aparato represivo quedarán como reyes desnudos frente a la mirada atónita de las nuevas generaciones, formadas en el pluralismo y el respeto a los demás para reconstruir la nación.

Helicóptero fumiga sobre municipio Cerro en la Habana.

Este vídeo lo hice hace unos días, con el teléfono, desde mi techo en el Cerro. Muestra un helicóptero fumigando encima de nuestras cabezas. Se nota que el gobierno está muy tenso con lo de las epidemias. Y esta parte de la Habana es catedral de la contaminación y las lomas de basuras… Aunque también habría que ver si respirar esos químicos de verdad no trae consecuencias…

Ing. Eliécer Ávila Cicilia

eMail:  somosmascuba@gmail.com

  • Tel: +53 5 236 2995
  • Dir: Esperanza 165, e/ San Quintín y San Gabriel, Cerro, La Habana, Cuba. CP. 10600.

Las conversaciones con representantes de la sociedad civil de Cuba.

MAR_0057El 20 de octubre, el subsecretario de Estado Leszek Soczewica se reunió en Varsovia con representantes de la sociedad civil cubana, con quien abordó las experiencias de transformación política y económica de Polonia.Los cubanos han llegado a Polonia para participar en el Diálogo de Varsovia para la Democracia. También asistirán al taller “Veinticinco Años de Cambio Democrático en Polonia: un escenario posible para Cuba”, que está organizado bajo los auspicios del Instituto Lech Walesa.

MAR_0109“Polonia concede gran importancia a la lucha por la libertad, la dignidad y la democracia, una lucha que culminó con la Mesa Redonda de compromiso hace 25 años”, dijo el viceministro Soczewica periodistas, abogados, sindicalistas y activistas de la comunidad independiente en la reunión. Entre los invitados que visitan Polonia son Dagoberto Valdés, nominado para el Premio de Solidaridad Lech Walesa, y Yoani Sánchez, el ganador de muchos premios internacionales de libertad de discurso y el invitado de honor de Diálogo Varsovia de este año para la Democracia.

MAR_0079 copy“Nuestro país ha participado activamente en el debate internacional sobre la democratización. Estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia con los cubanos “, añadió el jefe adjunto de la diplomacia polaca. El viceministro Soczewica refirió a los logros de democratización polacos: actividades en el marco de la Comunidad de las Democracias, iniciando la creación de la Fundación Europea para la Democracia, y la configuración del Premio Solidaridad Lech Walesa. El viceministro de Relaciones Exteriores aseguró a sus interlocutores de que Polonia respalda todas las iniciativas internacionales para mejorar la situación de los derechos humanos en Cuba. También hizo hincapié en que nuestro país realiza los máximos esfuerzos para desarrollar la cooperación económica, científica y cultural con La Habana.